Aceites con CBD

La revolución de los productos con CBD

Podemos decir sin miedo a equivocarnos, que el CBD está de moda. Empiezan a aparecer en el mercado multitud de productos cuyo principal ingrediente es el Cannabidiol.

Las tiendas del sector del cannabis llenan sus estanterías con productos cuyo ingrediente protagonista es el CBD o Cannabidiol. Desde aceites y cápsulas con diferentes concentraciones de CBD, hasta cremas y pomadas que aseguran aliviar el dolor sin los efectos secundarios ni la toxicidad de los fármacos tradicionales. Incluso podemos encontrar cristales de CBD de extraordinaria pureza, que permiten un consumo más personalizado.

El producto estrella es sin duda el Aceite CBD, cada vez más consumido por sus “supuestas” propiedades milagrosas y sus múltiples aplicaciones terapéuticas.

Aceites con CBD

 

Hoy en el blog de cosechando.es vamos a analizar si lo que nos ofrece el Aceite de CBD y este tipo de productos es una realidad basada en estudios científicos contrastados o es otra moda pasajera para sacarnos la pasta. Sobre todo teniendo en cuenta que no son precisamente baratos.

Pero empezamos por el principio.

 

¿Qué es el CBD?

El Cannabidiol es un fitocannabinoide presente de forma natural en la planta del cannabis. No es el único, también encontramos otros cannabinoides, el más famoso es el THC, la molécula responsable del efecto psicoactivo de la marihuana.

A diferencia del THC, que podríamos llamar la molécula recreativa del cannabis, el CBD tiene un comprobado efecto sedante e incluso actúa como antagonista del THC. Podemos decir que mientras uno tiene un claro efecto psicoactivo que produce estados de euforia, desinhibición, risa…etc…, el otro tiene efectos calmantes y ansiolíticos.

Es un hecho comprobado que la marihuana tiene propiedades medicinales, como muchas otras plantas que podemos encontrar en nuestros campos y bosques.  Para hacer esta afirmación no es necesario poner encima de la mesa ningún estudio científico. Es una realidad que la marihuana ha sido utilizada con fines medicinales desde hace milenios por casi todas las culturas humanas.

Ahora sabemos el porqué. Ahora conocemos al culpable de la estrecha relación entre el ser humano y la planta del cannabis. Y no es otro que el CBD, una molécula que ya desde las últimas décadas del pasado siglo empezó a recibir la atención de científicos, médicos y por supuesto compañías farmacéuticas, con la sospecha de que era clave para entender los mecanismos y las rutas metabólicas que hacen de la marihuana una planta medicinal como no hay otra.

Marihuana medicinal

 

¿Son reales las propiedades terapéuticas del CBD?

Analicemos los principales estudios científicos desde que en 1963 el químico de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Raphael Mechoulam, desveló su estructura química exacta.

En la década de los años 70 se profundizó en el estudio de la molécula del CBD, descubriendo su efectividad reduciendo las convulsiones provocadas por la Epilepsia en animales. Sin embargo las pruebas en humanos no fueron todo lo satisfactorias que se esperaba. Antes de acabar la década aparecerían varios estudios que demostraban la efectividad del CBD en pacientes humanos reduciendo las náuseas y los vómitos producidos por los tratamientos de quimioterapia.

Es ya en los años 80 cuando los estudios sobre la Epilepsia en pacientes humanos, demuestran la efectividad del CBD reduciendo las convulsiones tanto en intensidad como en duración. También en estos años queda demostrada su efectividad como ansiolítico e inductor del sueño.

Todo cambia a mediados de los años 90 cuando un grupo de científicos liderados por el ya famoso investigador del cannabis Raphael Mechoulam, descubre y da forma al llamado Sistema Endocannabinoide. Un sistema que regula la homeostasis del cuerpo mediante una serie señalizadores bioquímicos y sus correspondientes receptores repartidos por el sistema nervioso central y periférico. Estos señalizadores bioquímicos actúan como moléculas de información que regulan y controlan una gran cantidad de funciones y procesos dentro del cuerpo de la mayoría de animales. Se descubrieron así la Anandamida y el 2-AG (2-araquidonilglicerol), las dos principales moléculas relacionadas con el Sistema Endocannabinoide y sus funciones. La sorpresa fue mayúscula cuando se comprobó que el THC y el CBD, presentes de forma natural en el cannabis, eran capaces de activar los mismos receptores que la Anandamida y el 2-AG. Esto se debe a que su estructura química es casi idéntica, lo que supone un importantísimo descubrimiento que sitúa al THC y al CBD como moléculas con un gran potencial farmacológico. Prueba de ello es la aparición de fármacos legales como el Sativex, que se empezó a utilizar con éxito en pacientes humanos con esclerosis múltiple.

 

Cannabidiol

 

Es ya con el cambio de siglo cuando científicos americanos logran demostrar el poder antioxidante del Cannabidiol y no sólo eso, sino su capacidad neuroprotectora y neuroregeneradora en pacientes con enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

En la primera década de los 2000 se profundiza en los efectos del CBD sobre el sistema inmunitario y sus propiedades antiinflamatorias y calmantes. La mayoría de estos estudios, y debido a las dificultades legales, se hicieron en animales.

En lo que llevamos de siglo XXI,  los estudios científicos sobre el CBD se suceden sin parar a pesar de la falta de financiación pública y privada, y de las presiones de grandes empresas farmacéuticas y grupos de presión embarcados en irracionales cruzadas antimarihuana. Casos mediáticos como el de la niña estadounidense Charlotte Figi fueron clave para cambiar mentalidades y poner en la picota el debate sobre la marihuana medicinal. Charlotte, tras numerosos tratamientos farmacológicos sin éxito, logró gracias al Cannabidiol, reducir de inmediato y sin efectos adversos los ataques epilépticos derivados de su enfermedad, un tipo de epilepsia conocida por el nombre de Síndrome de Dravet, cuyos síntomas se consideraban imposibles de tratar con los fármacos tradicionales.

Actualmente cada vez son más los estudios clínicos en pacientes humanos que demuestran, con evidencias médicas y científicas, que las aplicaciones terapéuticas del CBD son reales y merecen la máxima atención por parte de las autoridades médicas y de la comunidad científica mundial. De hecho, los últimos estudios sobre el CBD, demuestran su efectividad para tratar enfermedades como la epilepsia, la ansiedad, la esquizofrenia, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer.

Ahora mismo hay varias líneas de investigación que apuntan a lo ya descubierto en pruebas con roedores, que las propiedades antiproliferativas y antitumorales del Cannabidiol son reales y que en los próximos años debemos profundizar en la relación entre cáncer y CBD.

CBD Propiedades

 

Conclusiónes

En la mayoría de los llamados países desarrollados, se empieza a producir el debate sobre el uso medicinal de la marihuana y sus aplicaciones terapéuticas. En el mapa del cannabis medicinal en el mundo, países como Uruguay, EEUU, Alemania, Australia, Finlandia o incluso nuestro vecino Portugal entre otros muchos ya han dado pasos en este sentido, regulando el uso terapéutico de la marihuana.

Es cuestión de tiempo, de poco tiempo, que la opinión pública española empiece a exigir a sus dirigentes políticos, que el debate se instale por fin en nuestro país. Es una cuestión no sólo médica o económica, es una cuestión ética y moral. Un país moderno y civilizado tiene la obligación de hacer todo lo posible para que sus ciudadanos tengan acceso a los tratamientos más eficaces para sus dolencias. Y esto debe estar por encima de intereses económicos o ideologías trasnochadas que tratan de parar lo imparable. Responsabilidad y humanidad es lo que debemos demandar a nuestros gobernantes.

Los productos ricos en Cannabidiol como el Aceite CBD se consumen actualmente en todo el mundo. Incluso a dosis relativamente bajas, queda demostrada su efectividad. Y no sólo por los numerosos estudios científicos desarrollados en las últimas décadas, sino por el testimonio de miles de personas que por fin, y gracias a este tipo de productos, pueden hacer una vida más normal, sin dolor, sin ansiedad, sin insomnio…sin lágrimas.

Charlotte Figi

El CBD ha devuelto las ganas de vivir a mucha gente, la marihuana cura y mitiga el dolor y otros problemas graves que producen desesperación en pacientes de todo el mundo. El CBD está en boca de todos, los productos en las estanterías y el debate en la calle y muy pronto en el parlamento. La marea verde es imparable, y lo es porque lo dice la ciencia, porque los estudios científicos demuestran lo que nuestros ancestros ya sabían y sobre todo porque una niña ya no tiene ataques epilépticos y puede volver a sonreír.

 

Carlos Bio

Carlos Bio, Biólogo de cosechando.es

Fuente: Carlos Bio Cosechando.es

Fecha: Julio 2018